sábado, 14 de junio de 2014

13.1

Hay una emoción que no se desvanece por mucho que pase el tiempo.

 Raro. Mirarte, saber que en el fondo guardas mucho más de lo que muestras. Y armarme de valor para conocerlo. Incluso cuando no tiene sentido. Cuando lo sabes,  cuando no. Cuando me miras sin entender nada, que te importe y que no lo haga. Que se me hace raro este tiempo, que absurdamente creí que no pasaría. Que esto es raro, maravillosamente raro. 

C'est fini.

 Terrible.

 Y poco más puedo opinar sobre este último tiempo. Pero me alegro de haber abierto los ojos a tiempo, antes de perder demasiado, y de que sea definitivo. Y, a pesar de todo, sigo sintiendo cierta lástima pues no creo que sea algo sencillo de explicar. Pero estás demasiado equivocado. Demasiado. Y, a este paso, lo perderás todo. Pero eso ya no me extraña.
 En fin... vivir engañada, o más que eso. Y sentir que has sido estúpida más tiempo del necesario. Por este tipo de cosas se me quitan las ganas de defender a nadie, de confiar en nadie. Y es que parece que siempre será igual, que la confianza se pierde demasiado rápido, que no se la merecen... pero sigue siendo culpa mía: si te engañan una vez es culpa del otro, si te vuelven a engañar ya es culpa tuya... Y tengo demasiada culpa encima.

 Aún así seguiré confiando en esas pocas personas que siguen ahí, recordándome que no tiene por qué ser así, que aveces merece la pena salir a la tormenta  que te despierten de un bofetón. Supongo que así se madura, o se abren los ojos, que ahora parece ser lo mismo.
 Pero poco importa ya mi parte porque 
tú... tú sabrás. Pero tienes un problema grabe, pero sabes que no te hubiésemos dado de lado. No todos, y no por eso. Asumo que es difícil, nadie dice lo contrario. Pero no, así no. No vivas una mentira hasta que sea demasiado tarde.
 Hasta aquí las palabras que te dedico, no quiero usar ninguna más de la necesaria. Un adiós  un cuídate, porque te hará falta. Y ojalá no te ahogues porque de ser así no esto mu segura de quién querría salvarte. Ni siquiera estoy segura de que yo no me parase, simplemente, a mirarte hacerlo. 

sábado, 7 de junio de 2014

Lo que merecías.


 Qué burla tan acertada. Quemar los recuerdos, o guardarlos con rabia. Entrar en la habitación y guardar bajo la cama todas esas sensaciones, las ganas de mostrar esos secretos, dejarle entrar. Pero eres un mentiroso, y nunca dejarás de mentir. Pasado, presente... da lo mismo, sigues en ese agujero frustrado y, mientras tanto, ves brillar aquello que pisoteaste. Pero es fácil hacer como que no es cierto, es más sencillo decir que no fue así, que no era lo que merecías, que no quieres volver al inicio y cambiar las cosas. Nunca fue así. 
 Lo malo es que sabes que no puedes mentir a esa persona, te conoce demasiado bien. Pero tú no, no la conoces y te das cuenta ahora. ¿Qué forma de perder el tiempo fue esa? Consiguió llegar a lo más hondo, a tus miedos e ilusiones, fue tu maldito motor. Y tú no conseguiste nada, ni rozaste la superficie. Como si fuerais de mundos totalmente diferentes. Un circulo sin fin. 
 Pero nadie dijo que fuese fácil. 

Recovery

'(...) Entonces ella me miró y, como suele ocurrir en estos casos, volví a desviar la mirada sin saber realmente hacia dónde mirar. Hasta que me armé de valor de nuevo, pero ella ya no me miraba a mí, en realidad no miraba a nadie en concreto... Eso me fascina. Tiene la habilidad de mirar a través de las personas, con una absoluta indiferencia. Me revienta, pero siempre me da la sensación de que no es lo que parece. Pero la cuestión es que me quedo mirando, como un idiota, mirando sin saber qué esperar. Pero es tan especial cuando cruzamos miradas, cuando me atrevo a sonreír y ella me dedica esa media sonrisa. O escucharla hablar. Tengo demasiada curiosidad por conocerla, por saber quién es. O qué es. Pero no sé armarme de valor para hablarle, no directamente.'

Qué deliciosa estupidez. 

jueves, 29 de mayo de 2014

Show me...

Parece que, después de todo no estaba tan equivocada. Pero, esta vez, hubiese preferido estarlo. Porque igual podría haber sido diferente, o igual no, eso es lo que me revienta. que jamás lo sabré. Pero prefiero saber, al menos, que no queda tanto odio como me daba miedo pensar.
 Lo malo es que, en gran medida puede que sea culpable, y que siento que sale perdiendo algo que no debería.
 Pero no quedará así, esa es mi pequeña y estúpida propuesta.

 Hace mucho dí las gracias simplemente por dejarme entrar, por dejarme ser. Hoy lo vuelvo a agradecer.

Y el resto, lo realmente importante, lo guardo para mí. 

jueves, 15 de mayo de 2014

Southwind.


 

Hoy hablaré sobre un grupo de música rock-metal del cual estoy más que orgullosa, y esto va más allá de que en él trabaje mi pareja. Siempre fue mucho más allá, aunque ahora pueda hablar con un poco más de certeza en mis palabras.
 He estado en cantidad de concursos de música, ya fueran grupos grandes o pequeños cantautores perdidos. He visto a algunos de ellos abrirse paso por este incierto mundo, y me alegré por ellos, independientemente del estilo de cada uno. He visto las grandes injusticias, los tongos, las compras de premios y todo ese tipo de cosas que ya estamos acostumbrados a ver, aunque no debería ser de ese modo.
 En definitiva, sé que es un mundo difícil y hacerse un hueco en él hoy día es aún más complicado, y más si hablamos de este estilo de música, que no es precisamente comercial. Pero todos perseguimos un sueño, más o menos difícil de alcanzar, pero es lo que nos mueve. Quizá por verme tan reflejada en ello lo apoyo, sin lugar a dudas. Y ojalá el resto del mundo apoyase de igual forma. 
Hoy va por ellos, y sobre todo va por ti. Tienes demasiado talento que mostrar.



miércoles, 14 de mayo de 2014

Californication.


"Querida Karen:
Si estás leyendo esto, significa que he encontrado el valor para mandártelo. Bravo por mí.
No me conoces muy bien pero, si me lo permites, tengo tendencia a repetir una y otra vez lo duro que me resulta escribir, pero esto es lo más difícil que he tenido que escribir nunca. 
No existe una manera fácil de decirlo, así que simplemente lo diré: he conocido a alguien. Fue una casualidad, yo no lo estaba buscando. No lo planeé. Fue la tormenta perfecta. Ella dijo una cosa, yo dije otra. Cuando me di cuenta quería pasar el resto de mi vida en mitad de aquella conversación
Ahora tengo la sensación en mis entrañas de que puede ser ella. Está completamente chiflada, de una forma de me hace sonreír. Extremadamente neurótica. Y exige un mantenimiento exhaustivo.
Ella eres tú, Karen. Esa es la buena noticia.
La mala es que no sé como estar contigo ahora. Me acojona. Porque si no estoy contigo inmediatamente tengo la sensación de que nos perderemos ahí fuera. Este es un mundo enorme y malo, lleno de vueltas y recovecos en el que basta con parpadear para perder el momento. El momento que pudo cambiarlo todo
No sé lo que hay entre nosotros, y no puedo decirte por qué habrías de saltar conmigo al vacío por alguien como yo... Pero hueles tan bien, como el hogar. Y haces un café excelente. Eso también es importante, ¿verdad?
Llámame.
Infielmente tuyo, Hank Moody"



A veces te cruzas con algo así, con algo que no esperas, que te hace temblar sin querer, algo que te hace cuestionarte todo. Entonces vuelves a recordar, abres el baúl donde guardas todo aquello en lo que no quieres volver a pensar y te das cuenta de lo trágico que es el amor. Lo trágico de sus finales, y lo trágico de sus inicios. Pero quizás es algo que ya sabías, que veías el final en el inicio, y recuerdas el inicio en el final. Sea como fuere, sólo queda el darte cuenta de que sabías la realidad de todo aquello, que en el fondo no fue una sorpresa. Ahí reside lo trágico. Pero si eres capaz de sonreír al abrir el baúl quizá ya no sea necesario el tenerlo, y mucho menos enterrarlo.

Fue sólo una serie de palabras en el orden indicado, como bien dice: 'la tormenta perfecta'. A veces merece la pena saltar al vacío.



(Pero hoy no hablaré de lo trágico del amor, referido a la amistad. ese aún duele demasiado.)