domingo, 23 de noviembre de 2014

Bajos fondos.

 Queda poco tiempo, y estoy más que aterrorizada del resultado que esto pueda tener. Y moriría por agarrar su mano y dejarme ser débil, dejar de fingir.

Pero no pasa nada, porque tras una pantalla'todo está bien'. 

martes, 18 de noviembre de 2014

Walk.



 00:00. La hora de las brujas, un buen momento para creer que has perdido el camino. O que lo has encontrado. O que has vuelto a él.
 Quizás trato de hacer las cosas más oscuras de lo que son, como si mis gustos tétricos tuvieran un efecto sobre la simpleza del lugar. O quizás sea que ya he esperado lo suficiente, que por primera vez soy yo la que no tiene dudas. Así que, ¡maldita sea! Decide tú qué es lo que merece la pena, si merece la pena dejar pasar ese tren. Y ojalá no te arrepientas si lo dejas pasar. Porque puede que hubiese esperado para siempre en esa estación. Pero no, ya no.

 Y qué miedo da dar el paso. Ver esa mentira perfecta que ya has abrazado y que no quieres soltar. Una bonita mentira en la que creer. Quizás sí que era sólo un juego, la exquisita negación. Girar en círculos, avanzar sin quererlo. Y que la silenciosa desesperación sea tu grito nocturno.



Química. O existe, o no.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Decisiones y despedidas.

O despedidas por decisiones.

 Y qué duro puede hacerse el recordar, los ruegos o las lágrimas ajenas. ¿Qué puedo decirte? Porque no tengo una sola palabra mala hacia ti. Porque jamás me he sentido tan amada. Y es que sé lo que es el amor por tu culpa. Ojalá fuera distinto. Ojalá. 
 Pero no puedo, no veo la forma de no hacerte daño. Y no puedes ser un mero recuerdo.
"Olvidarte es lo más difícil que haré en esta vida. Y no me permito pensar en ti."

martes, 4 de noviembre de 2014

Y ya no...


 A veces ocurre, que escuchas una canción que no va nada contigo. Pero que su letra, su maldita y dolorosa letra te representa tan drásticamente que da miedo. Y así ocurrió.

 Hoy volví a escucharla y, como la típica burla del destino, vi que había cambiado tanto desde entonces... Y que ahora es al contrario. Y duele, duele demasiado. Pero como bien sé ya... las heridas duelen, y tardan en cicatrizar. Pueden infectarse, tardar más o menos, sólo son necesarios los cuidados adecuados.

 Por desgracia desconozco cuales son esos cuidados. Quizá no quiera verlos. Quizá me haya vuelto a perder.

(Que me queman las manos de hablar de ti.)

jueves, 16 de octubre de 2014

No hero in her sky.

 "Estoy huyendo otra vez, escapando de aquello que me aterroriza. Y quisiera conocerla, quisiera poder ser esos brazos que la abrazaran. Pero no puedo, no ahora, ni de esta forma. Sólo puedo ser un mero espectador, y esperar pacientemente. Igual sí quiere rendirse, o quizás vuelva a luchar contra todo y todos. Pero aún no sé cómo apoyarla, porque aún no sé si merece la pena."


 No se puede esperar tanto, ni aguantar por todos. No se puede ser siempre fuerte. Las corazas se rompen, las vallas se saltan. Y estar roto no es una opción viable a la larga. Luego llegará el día que te vuelvas a ver reflejado, y volverás a ver que sigues roto. Ahí está lo terrible, en volver y aceptarlo. Y en no saber qué hacer.

domingo, 3 de agosto de 2014

Extremo.


 No puedo no hablar de este concierto, un concierto que estaba esperando desde hacía mucho tiempo y al que tenía clarísimo que quería ir, como fuera. Y al final se cumplió, quizá no en las condiciones que me hubiese gustado porque mi salud variable no me permitió estar en las primeras filas y me conformé con la "lejana" grada... una gozada. un sonido maravilloso, un buen espectáculo... fue soberbio. Y, a pesar de no poder ni levantarme en esas canciones que sólo me hacían querer saltar y dejarme la voz... me dejé la voz igualmente. La voz y un torbellino de sentimientos. Porque transmiten tanto... esa voz rasgada consiguió hacerme reír y casi llorar al mismo tiempo, hacerme un nudo en el estómago incluso en alguna canción que no me convencía del todo... y la piel de gallina, en demasiadas ocasiones. Y es que hay muchas historia tras esas canciones, porque cada cual las hace suyas... y yo hice demasiadas mías. Y destacar... las canciones del nuevo disco sonaron a la puta perfección, me emocionó hasta la que no me gustaba (y mucho más de lo que me gustaría reconocer), las canciones de la ley innata previas a la parada fueron... no sabría ni como explicarlas. Mi mezcla de rabia y paz fue extraña, emocionante la unión entre ellas, junto a su letra demasiado perfecta en tantas ocasiones. Me destrozó, y a la vez me hizo sonreír como una estúpida. Tras la parada, comenzar con Prometeo fue una especie de éxtasis, una bomba en el escenario que te pegaba en la cara y sólo te dejaba con ganas de más y más... por supuesto Salir y Puta fueron sublimes, con la voz ya rota y mi cuerpo pidiendo clemencia casi fui capaz de levantarme (ganas no me faltaron) y ¡joder! no hay droga que se compare a esas sensaciones. Y el final del concierto, en el cual no tenía muchas expectativas ya que acababan con una canción que me encanta, pero que me parecía muy lenta para un final de concierto... y sin embargo estoy sin palabras. Fue una despedida épica, un cruce de luces, miradas, y sonidos que no te podían dejar indiferente. Y es que son muy grandes, muy muy grandes.

 Pero siempre hay algo que destacar, algo que sobresale por encima de todos los momentos y de todas las canciones. Y es que, cuando tocaron Standby... a mí me destruyeron, lentamente, y me reconstruyeron a la vez. Porque, como ya dije, cada cual hace suya las canciones, y esta canción era mi gran tabú. Me acompaño durante una larga época, una época que odié con todas mis fuerzas. Una época que, como absurdamente indica el nombre, me dejó en mi estado de espera personal. Aún no tengo claro si ya escapé de ese estado de espera pero sé que, al menos, ya no me siento irremediablemente sola como cuando escuchaba esa canción, al escuchar esta canción. Pero sí que me emocionó, hasta el punto de guardarme las lágrimas como pude, por puro orgullo supongo. Para mí fue perfecta, fue mi más personal en este concierto y sólo por eso ya mereció la pena. 




Me da vértigo el punto muerto
y la marcha atrás
vivir en los atascos, los frenos automáticos
y el olor a gasoil.

Me angustia el cruce de miradas,
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.

Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,
el paso obligatorio,
las tardes de domingo
y hasta la línea recta.

Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran a sus ideales
sobre los de cualquiera.

Me cansa tanto tráfico
y tanto sin sentido
varado frente al mar
mientras el mundo gira.


Y bebe rubia la cerveza pa' acordarse de su pelo.


Time.


 Se me hace difícil escribir a veces, a pesar de morirme de ganas. Aprovecharé esta noche para recordarme ciertas cosas.
 En primer lugar, y lo más importante con diferencia... Ya estás aquí, no sabes cuántas ganas tenía de conocerte, aunque tenga la sensación de que llevas mucho tiempo siendo parte de mi. Has traído más sonrisas de las que he visto en mucho tiempo (y ojeras, muchas ojeras), has traído la luz que muchos de nosotros necesitábamos. Así que bienvenido a mi vida mi pequeño pateador. Puede que sea un desastre absoluto y que no pueda decir que vaya a se la persona que más te quiera en este mundo, pero nadie te puede querer como lo hago yo. 14/7/14.

 En segundo lugar... pues bien, bien por mí. Porque después de mi primer y horroroso año de carrera llegó el segundo, ese que creía que sólo podía mejorar. Y es que es cierto eso de que hay que tocar fondo para poder salir. Pero aquí estoy, y puedo estar más que orgullosa de mí misma. No hablaré mucho más de un tema ya absurdo y bastante estúpido, eso ya pasó. Sólo hablaré de que sé que adoro la que será mi maldita profesión, y que he conseguido pasar limpia de este segundo curso. No puedo pedir más. Ahora sólo queda seguir adelante, porque es una carrera de fondo y ya no queda nada.

 Y por lo demás... ¿qué más podría decir? Hay cosas que no se pueden conseguir sola, y hay cosas que se quieren compartir. Tengo la pequeña suerte de cumplir casi a la perfección ambas.



(Por no hablar de cada amanecer, de los que merecen la pena.)