jueves, 15 de noviembre de 2012

Blue. Red. Blood.



 ¿Qué esperabas? ¿Qué hiciste? ¿Qué pensar cuando sólo querías volver a ver su rostro.? Nadie pensó que fuese fácil... pero, ¿imposible? Ver su rostro, temblar y rendirse a su risa de nuevo. Maldecir ese instante... instante que se repetirá pero que jamás, jamás, dejará de ser un instante.

 Y echar de menos algo que nunca sucedió.




miércoles, 7 de noviembre de 2012

Follow me.

 Y, creyendo que los versos saldrían solos, que los besos nunca acabarían. Creyendo que las palabras podían curar recuerdos. Creyendo que las noches no serían infinitas, que todo ese revoloteo de pensamientos cesaría. Creer. Esperanzas o ilusiones, algo absurdo en el tiempo perdido.

 Ahora repítete otra vez que no te importa, que sus ojos no te harán vibrar. Convéncete de que no es todo lo que buscabas, niega que quieres que se quede a tu lado. Disimula. Sé fuerte y, por supuesto, no vuelvas a cambiar. El miedo al fracaso, ese terror al rechazo de alguien que te conoce demasiado bien. Abrir tus puertas y al hacerlo descubrir que estabas equivocado. Quizá no necesitabas huir, quizá no necesitabas cambiar. Quizá sólo necesitabas encontrar algo diferente.




 "¡Maldigo ese momento! Cada noche me repito que es una estupidez, algo imposible que sólo me hará perder el tiempo y sentir una enorme frustración... Y sin embargo me despierto con esa sensación, ese nervio contenido. Después sus ojos me saludan y, como siempre, me olvido de todo lo demás."

Y que no haya un solo día sin poesía.


Un Noviembre congelado esperando verte sonreír.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Desarraigo.

Ni tú lo podrías comprender.

 Cerremos el show manipulado, acabemos con las mil noches de espera. Se acabaron los puntos finales, los puntos de sutura... los puntos y aparte. Se acabaron las historias, con o sin final. Sin incondicionales. Sin palabras bonitas, sin dolor, sin autocastigo. No más primaveras tras el invierno infinito.

 Y, mientras tanto, ella duerme sola, sin un "tú", sin un "nada", sin un "te quiero" innecesario o falto de realidad. Molesta el caparazón, ese muro necesario, esa falta de confianza. Molesta la incertidumbre, el conocer los imposibles, el cruzarse y abrazar la realidad. Molestia... o rabia de pensar en esa dulzura encubierta, de esa tierna mirada al despertar. Ese roce inesperado, esa risa, ese olor.

 Esa absurda contradicción.

Vencida. "No tenía nada que perder...hasta que llegaste tú."

"O hacer de tus brazos mi mejor sillón."





And a house is not a home when there's no one there to hold you tight, and no one there you can kiss good night.
I say, "I wanna be alone." I say, "I don't love you." But you know I'm a liar.

viernes, 5 de octubre de 2012

¿Lo has necesitado?

 Y qué importa el sonido de la lluvia, de las risas lejanas, el sonido a soledad. Qué importan las estaciones, la lentitud, las miradas o las prisas. Dime, qué importa el qué pensar, el como gastar el tiempo. Qué más da si aceleras el anunciado final.
 Quizá sea más sencillo huir, no hay nada que lo impida. Quizá no merezca la pena conservar aquellas palabras en papel mojado. Serías más sencillo eliminar ese momento, esa estúpida sinceridad. 
(...) No importa, el eco siempre vuelve, hay sensaciones de las que no se puede huir. Hay algo que siempre se repetirá, no importa el tiempo o el lugar. No te esfuerces en recordar... el recuerdo llegará si es necesario, si no es así no fuerces algo que no deseas.

 Ahora existe ese escondite real, ese muro inalcanzable. No volverá a ocurrir, la distancia perdurará. 

No quiero que me conozcan, así es más sencillo.
"Ríndete."
 


sábado, 1 de septiembre de 2012

Runnin' away


"Porque el amor, cuando no muere, mata. Porque amores que matan nunca mueren."

Pero no nos engañemos, ya no estará ahí. A veces no importa que lo intentes, a veces no importa la intención o las ganas de hacer posible ese deseo. A veces tan sólo importa ese momento exacto, ese instante perfecto en el que necesitas de esa mirada, de ese abrazo, de esa calidez instantánea. Y, quizá, eso no estará. No existirá el abrazo perfecto, la inesperada presencia, el correr y encontrar o el hacer sonreír. No existirá... no de la misma forma, no de la persona que debería ser.







Proporción opuesta.


Sin saber cómo ni por qué salió a la luz la perfecta proporción opuesta en nuestras  ganas. Mis ganas de abrazarle se transformaron es sus ganas de huir. La prisa por encontrarnos quedó velada por el correcto horario establecido. El saludo olvidado quedó sembrado de odio y, a su vez, no existió la dulce e indeseada despedida. La distancia entre nosotros quedó sumida por la prisa y las ganas de no vernos.
 Y, tras este caos, la sonrisa se transformo en una mueca que tapaba el ya disimulado dolor.